martes, 16 de diciembre de 2008

Gloria Fuertes; "El gallo despertador"


Kikirikí,
estoy aquí,
decía el gallo
Colibrí.
El gallo Colibrí
era pelirrojo,
y era su traje
de hermoso plumaje.
Kikirikí.
Levántate campesino,
que ya está el sol
de camino.
—Kikirikí.
Levántate labrador,
despierta con alegría,
que viene el día.
—Kikiriki.
Niños del pueblo
despertad con el ole,
que os esperan en el «cole».
El pueblo no necesita reloj,
le vale el gallo despertador.


Tras leer varios poemas, he escogido este en concreto, que aunque a primera vista a alguno le pueda parecer un tanto infantil, y en mi opinión lo es, precisamente es por eso por lo he escogido, ya que me recuerda a la infancia, además de una gran serie de recuerdos que me traen a la memoria.

Este poema me recuerda a los tiempos de niño que pasé en el caserío de mi abuela y mi abuelo, al cual íbamos mi primo y yo a pasar el verano. Cada amanecer, nos despertábamos con el canto del gallo y allí pasábamos todo el día jugando, sin tener noción del tiempo y pasando aquellos tiempos de inocencia al cual todos quisiéramos regresar. Pero por desgracia ese caserío esta en propiedad de alguna otra persona que desconozco, porque fue puesta en venta meses después de que mi abuelo muriera y esa es otra de las razones por la que he optado por escoger este poema. Ya que hace poco le hicieron un homenaje y al cual le echo mucho de menos. Sobretodo en aquellos grandes momentos en los que íbamos él, yo y el perro (el cual también murió y al que toda la familia le teníamos mucho cariño) a la huerta a recoger algún tipo de fruta o vegetal y de paso sea dicho comer alguna fruta según las cogíamos.

En resumen, un poema que me ha echo recordar grandes y felices momentos de mi vida...

Endika Antúnez Ballestero